Semana del debut, este será un
Ojo Crítico light. Por la falta de rodaje habitual en el comienzo de la
temporada, con el agregado del cansancio por el jet lag y una interminable
vuelta desde Venezuela en la preparación.
Pero hay una realidad: sin la
pelotita no se puede jugar, y el domingo All Boys no encontró casi nunca el
esférico. Los laterales sufrieron a Castillón (Hernán Grana en el primer tiempo
y Francisco Martínez en el complemento) todo el encuentro. Y Ramírez paseó los
primeros 45 minutos por la espalda de Oscar Ahumada.
Aunque sí hubo virtudes. No me
gusta considerar el resultado del partido como la Meca futbolística, pero creo
que fue vital encontrar el empate sólo dos minutos después que los mendocinos
se pusieran en ventaja. Godoy Cruz había sido más antes del penal y no había
resignado posesión ni posición con el 1 a 0.
Aceptable labor de Matías Lequi y
Facundo Quiroga (sí, pese al penal imprudente) anulando a Obolo, un delantero
que no es Van Basten pero que sabe encontrar y producir los espacios de espalda
al arco. Y si de arco se habla, le doy mi pulgar
arriba a Nicolás Cambiasso: resalto ese cabezazo abajo, a su izquierda,
cuando “Pepe” Romero había puesto a Fernando Sánchez para bajar la cortina.
Lindo punto traído en la valija
desde Mendoza. A mí criterio (y en la fecha 19 ó antes puedo quedar hablando
pavadas, pero prefiero arriesgar), puntazo ante un rival que, por lo realizado
en el primer tiempo, puede tranquilamente pelear entre los seis primeros
puestos del torneo.
OJO CRÍTICO - Por Ale Mirra
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