En un partido malo, de los peorcitos del equipo de pepe en el campeonato, y después de una racha de buenas actuaciones (Independiente, Lanús, San Martín y Belgrano) All Boys empató en cero frente al pincha de La Plata. Del partido, mucho más que eso no se puede agregar, fue un partido parejo, con poco fútbol y mucho roce. Quizá las más claras y a fuerza de voluntad las tuvo el Blanco en los últimos minutos, pero si no se pudo ganar por lo menos no se perdió y el punto mal que mal sirve en el camino a los 25 en el torneo y 50 en la temporada. Otras conclusiones son que el “doble enganche” no funciono del todo bien, quizá porque los dos tuvieron un mala noche o no tan desequilibrante o porque no pudieron cumplir las expectativas de la función, mas Santiago Montoya que Brian Sarmiento. El colombiano parece sentirse más cómodo de enlace que de punta y si bien fue de lo más peligroso de All Boys, no fue desequilibrante como nos tenía acostumbrados. Por otra parte, fue interesante el ingreso de Caspary, un tanque acorazado que además de esas cualidades, mostró saber con la pelota y sacrificio para la recuperación. Quedará a criterio de pepe ver si Borghello es y será siendo el hombre ideal para acompañar a Vildozo o verá en Caspary el indicado para jugar en la delantera.
Pero no es en el partido que quiero poner el énfasis esta vez, o no por lo menos en el partido jugado en el campo de juego, sino en el partido jugado en las tribunas. Los jugadores hicieron su trabajo y sumaron un punto en la tabla de posiciones. Y así como cuando se remarca el aliento y su importancia a la “hora de ganar partidos”, ayer me pareció que la gente o la mayoría jugó un partido aparte, no frente al público rival como sucede en clásicos, partidos picantes o frente a un grande. Tampoco frente a jugadores rivales como puede pasar con alguno de pasado verde y negro o un mal pase por el club, sino que esta vez, mucha gente jugó contra el propio equipo de All Boys! La gente fue a la cancha y a diferencia de los jugadores, no sumo, es más, resto. Cuantos fueron a la cancha a insultar, cargar, burlar, o ensañarse con Elvio Fredrich y por ende con todo el equipo?
Si me preguntan si me justa como juega? No
Si me preguntan si debe ser titular? No
Si me preguntan si debe ser parte del plantel? No
Ahora si me preguntan si así debe ser tratado una persona que está defendiendo la camiseta de All Boys? Tampoco o menos.
Si creen que lo sucedido ayer es la manera que el jugador mejore su desempeño y así el del equipo les digo que están muy equivocados. Lo único que se logra es condicionar mas y mas a una persona que bien o mal está intentando que All Boys gane!
En este país y en este club donde hay que estar de un lado o del otro, en este caso pepe o anti pepe, cuantos mas pepistas que pepe no le recriminaron haberlo incluido en el once titular más de una vez? Cuantos más bugallistas que Bugallo no le recriminan haberlo traído? No matemos al chancho sino al que le da de comer. O pepe es el gran DT en los aciertos únicamente? O Bugallo es el gran presidente en los aciertos?
Estas y muchas más preguntas se pueden hacer a lo largo de la semana o después del partido, entre amigos o a los protagonistas directamente, ninguno tiene 5 guardaespaldas cuando salen por la puerta de Chivilcoy y seguramente van a poder contestar porque lo ponen o porque lo trajeron respectivamente (lo mismo se puede preguntar por Semería, Navarrete, etc.) y también se puede comentar en el post partido que mal jugo este, que malo es el otro, pero creo que en la tribuna, donde los hinchas jugamos nuestro partido, también tenemos que sumar y la única manera es alentar, alentar como sabe hacerlo el hincha de All Boys. Si no estamos unidos la banda y los jugadores, no vamos a salir campeones y ninguna vuelta vamos a dar.
Informe realizado por: Ezequiel Srulevich
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