No habrá
habido hincha de All Boys que a medida que se acercaba al monumental, subía las
escaleras o esperaba desde la tribuna que saliera el Blanco a la cancha no se
haya acordado de la guapeada de Gigliotti y la maratón de JP Rodríguez para
darle a All Boys una monumental victoria en su regreso a Núñez después de 30
años. Y como
de este equipo y de este deporte todo se puede esperar, no era de un fanático
loco pensar que esa historia se podía volver a dar.
Si bien el
último partido frente a Estudiantes fue decididamente malo, el equipo de pepe
venia de un sprint de partidos de buenos resultados, o por lo menos de buen
futbol y se
esperaba que lo que paso frente al pincha haya sido la excepción, pero esto no
pasó.
En River, All Boys volvió a jugar mal
colectivamente y superado individualmente o al revés, como mas prefiera.
A Algunos les quedó grande las dimensiones del campo de juego y su sector
específico y a otros les quedó grande la técnica del rival y hasta ambas en algunos
casos. Un combo explosivo, que no dejó tantas heridas gracias a la gran noche
de Nico Cambiasso.
Sin dudas
la temprana expulsión de Stefanatto cambió el rumbo del partido. Si bien All
Boys era un poco menos hasta ahí, la diferencia no era abismal y hasta se tuvo
la oportunidad de dar un cachetazo como aquel del animal. La tuvo Borghello y
no entro como aquella vez. No hubo otra.
La polémica de la noche estuvo en el cambio de
Montoya, a la postre si después ingresó Morel para empatarlo. No era mejor
dejarlo al único que marca la diferencia en alguna jugada del partido? Cualquier
conjetura ya no cambia la historia, pero mi humilde opinión es que los que
saben tienen que estar siempre.
Pepe debe dar un golpe de timón, volver al
camino que se dejo hace 2 partidos ya, recalcular, para
volver a darle al equipo ese juego que supo tener hasta hace poco, el que
acercó y acercará a All Boys al ansiado objetivo de los 50 puntos.
Informe realizado por: Ezequiel Srulevich
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