A las defensas frágiles hay que atacarlas. All Boys, sin atacar, quebró a Hilario Navarro y se puso en ventaja ante un rival supuestamente grande, pero que esta descendiendo a
Cinco cambios en la formación inicial. Muy poquito para rescatar en ofensiva, porque fueron contadas las aproximaciones al arco (y encima en el segundo tiempo el línea pareció un gatito chino de esos que si no levantan el brazo y la bandera traen mala suerte). En la última línea tampoco se pudo evidenciar una evolución porque Independiente prácticamente no atacó. Otra vez el gol llegó por la banda derecha, otra vez se volvió a pagar cara una de las pocas fallas cerca de Nicolás Cambiasso.
En un partido de tono discreto (estoy siendo generoso, el trámite fue ma-lí-si-mo), en el que ninguno quiso arriesgar por el temor a la equivocación, All Boys fue apenas superior pero recién con la ventaja en el bolsillo. Pero ahí falló “Pepe” Romero. No disiento en los ingresos, sí en quienes salieron. El técnico apostó a la posesión para bajar la cortina. Adentro Morel y Sánchez. En el contexto de tenencia, perfecto.
Pero sacó al velocista (Borghello) del equipo cuando el juego decantaba en liquidar al Rojo de contraataque. Careaga no es wing, aunque lo podría haber parado como segundo punta –en la única que tocó, corrió 50 metros con la pelota dominada y dejó atrás a rivales y compañeros demostrando que en ese aspecto es el más parecido al “Memo”-, si es que el ex-Newell´s salía.
Indudablemente el que sí tendría que haber salido era Perea (¿estaba desgarrado?, porque no lo vi correr una sola pelota). Y con esos cambios hubiera quedado el mediocampo que consiguió la única victoria del torneo (Sánchez, Ahumada, Morel), a excepción de la variante obligada de Fredrich.
Del empate no hay reproches. Falta de fortuna. Pulgar arriba para Ferrari y Coronel, porque no se notó su inactividad, aunque hay que volver a decir que Independiente no atacó. Y una mención a Toranzo (también al no-egoísmo de Matos), que dio el primer pase-gol de los que me gustan, esos que van pegaditos al piso y entre líneas. Punto castigo, pero por el horario en el que el local empató, porque la realidad es que el sábado All Boys no hizo los deberes futbolísticos sino que jugó a la especulación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario