En la tarde de ayer, el marco festivo de camisetas blanca y negra copó la popular de la cancha de Quilmes. Hombres y mujeres se trasladaron al sur de la Provincia de Buenos Aires para ver a su “Albo” querido, a pesar del cielo nublado y la probable amenaza de lluvia.
El equipo de José “Pepe” Romero salió a la cancha con un 4-4-2. La única modificación que efectuó con relación al partido ante Godoy Cruz, fue el ingreso de Juan Cruz Careaga por Elvio Fredrich. El conjunto local presentó un 4-3-1-2, cuyos atacantes eran Gustavo Oberman y Cristian Menéndez.
Los primeros instantes del partido tuvo a Quilmes como protagonista. Nicolás Cambiasso rechazó con sus guantes un remate de Ernesto Goñi, que luego pegó en el travesaño y se fue al córner. El mediocampo de All Boys intentó contener la pelota, elaborar juego y nutrir su ofensiva tanto a Iván Borghello como a Ángel Vildozo. Sin embargo no encontraba conexión directa con sus laterales y perdía la posesión.
La presión que ejercieron los volantes del “cervecero” y la anticipación constante de sus defensores, propiciaron mayores situaciones de gol para ellos. Hasta que a los seis minutos llegó un momento difícil e inesperado ante los ojos de nuestros hinchas: lateral de Quilmes desde la izquierda, Juan Manuel Cobo tomó la pelota y disparó al arco. El balón realizó una comba abierta y ésta se metió en el primer palo.
El público del “Albo” no lo podía creer. El arquero quedó petrificado y sin reacción, a causa del tiro sorpresivo. En menos de diez minutos All Boys estaba por debajo del marcador…Oscar Ahumada empezó a entablar pases con Careaga por el sector izquierdo, para que éste desbordase y tirase centros a la cabeza de Vildozo. Pero el futbolista juvenil de All Boys debía frenarse y cambiar el perfil de su pie para lanzar la pelota al área contraria. Ese doble movimiento que efectuaba le hacía perder unos segundos, retrasaba la jugada y permitía que se acomodase mejor la defensa local (o a veces que le quitasen el balón).
El conjunto de Romero utilizó mayormente la franja de Careaga para atacar. Esa intención la detectaron Germán Mandarino y Wilfredo Olivera, que trataban de cortar cada situación de gol a tiempo y no permitir el avance del albinegro. El obstáculo que se producía en la cancha sumado a la falta de exactitud de los pases, produjeron que Vildozo retrocediera su posición original y ayudara a concretar los ataques.
El equilibrio de mitad de cancha favoreció levemente a Quilmes. El ex jugador de River y Darío Stefanatto no siempre podían recuperar la pelota, y arremetían Cobos y Jacobo Mansilla. Los volantes centrales de Omar De Felippe ganaban terreno y complicaban a los centrales de los de Romero. Cristian Meléndez intentaba atacar por la espalda de Maximiliano Coronel y Jonathan Ferrari. Otra vez Cambiasso debió intervenir para tapar un disparo desde afuera del área y Coronel cometió un agarrón de camiseta que podía haber terminado en expulsión (por infracción de último hombre), pero Saúl Laverni le sacó amarilla.
All Boys no tenían tantas situaciones claras de gol sino aproximaciones, algunas de ellas por tiros de esquina. Pero a los 20 minutos, el Ángel del Gol corrió con balón al pie por la punta derecha e ingresó al área. El defensor Olivera lo interceptó (sin llegar a rozar la pelota) y le cometió infracción al delantero del “Albo”. Laverni no convalidó el penal y por consiguiente, los hinchas se enojaron eufóricamente. Hasta una persona arrojó desde la platea una zapatilla.
La ofensiva del “cervecero” persistió con un disparo de Menéndez y una aparición del ex defensor de Libertad de Sunchales. Casi a los 38 minutos Ahumada realizó un tiro de media distancia que atrapó Emanuel Trípodi y dos minutos después, Francisco Martínez ejecutó un tiro libre desde la derecha que pasó varios metros por arriba del travesaño.
En el complemento, la actitud de juego de All Boys cambió. Hizo su debut Brian Sarmiento e ingresó Santiago Montoya Muñoz a los 14 minutos. El ex jugador de Arsenal de Sarandí se ubicó en la izquierda de la cancha y Muñoz Montoya ocupó el rol de enganche del equipo, factor que rompió la táctica del 4-4-2 y pasó a ser un 4-3-1-2. Careaga utilizó la derecha del campo de juego. La visita tuvo más dinamismo y tendencia a la verticalidad del juego. Los arranques en potencia, agilidad y dribbling del futbolista colombiano intentaron agrupar defensores rivales y asociar continuamente a los delanteros.
A pesar de esto, se produjo el segundo gol de Quilmes a los 16 minutos: triangulación sobre la derecha, Fernando Elizari desbordó y lanzó un centro para que Mansilla ingresara y colocase el 2 a 0. Los hinchas albinegros permanecieron estáticos en la popular. Borghello se complementó con Montoya Muñoz para concretar opciones peligrosas de gol. Es así que realizó un remate desde la derecha, tras una salida errónea de Quilmes. O también corrió hasta línea final y tiro un centro, que Vildozo arremetió y Trípodi la manoteó para tirarla afuera.
La defensa de All Boys cada vez estaba más adelantaba y a veces defendía con tres jugadores. Tanto Hernán Grana como Martínez usaban sus carriles para sumarse al ataque. Unas de las dificultades que tenía esa zona era la marca conjunta de los volantes, el enganche Elizari y el atacante Menéndez. También se mostraba cierta debilidad para despejar con la cabeza algunos laterales largos provistos por el equipo contrincante.
El partido se volvió trabado en el mediocampo y la posesión se equilibró. Los intentos ofensivos de Quilmes mermaron a causa del esfuerzo físico de sus futbolistas. Ahumada le brindó a All Boys el único grito sagrado del partido: tomó la pelota en el mediocampo y remató de media distancia, colándola a un palo y sin que Trípodi pueda desviarla. Festejo moderado del autor del gol y a los 38 minutos el resultado estaba 2 a 1. El trámite del encuentro continúo igual. El “Albo” intentaba atacar desesperadamente por los laterales pero la defensa de Quilmes reducía espacios, presionaba e inclinaba su estrategia al contrataque.
Casi en el final del encuentro, Coronel comete una falta a un delantero “cervecero” que determinó la amonestación y expulsión por doble amarilla. Una de las últimas jugadas la tuvo “Pancho” Martínez con un centro desde mitad de cancha que no tuvo consecuencias para el arco de Trípodi. Pitazo final y All Boys perdió 2 a 1.
El equipo de “Pepe” Romero deberá corregir algunos desajustes en defensa y evitar los pases largos sin destino. También tendrá que buscar una identidad de juego propia y acorde al equipo: asentar el mediocampo firmemente, crear un volumen de juego tal que origine reiteradas situaciones de gol y abastecer a sus delanteros. Los hinchas del “Albo” sueñan con ganar su primer partido y soltar esa alegría contenida. Ellos quieren celebrar su felicidad en el corazón del barrio de Floresta.
SÍNTESIS DEL PARTIDO:
QUILMES: Emanuel Trípodi; Germán Mandarino, Wilfredo Olivera, Joel Carli y Ernesto Goñi; Leandro Díaz, Juan Manuel Cobo y Jacobo Mansilla; Fernando Elizari; Gustavo Oberman y Cristian Menéndez.
DT: Omar De Felippe.
ALL BOYS: Nicolás Cambiasso; Hernán Grana, Maximiliano Coronel, Jonathan Ferrari y Francisco Martínez; Emmanuel Perea, Darío Stefanatto, Oscar Ahumada y Juan Cruz Careaga; Angel Vildozo y Iván Borghello.
GOLES: PT 6´ Cobo (Q), ST 16´ Mansilla (Q) y ST 38´ Ahumada (AB).
CAMBIOS: PT 33´ Sebastián Martínez por Carli (Q); ST 4´ Brian Sarmiento por Emmanuel Perea (AB); ST 14´ Santiago Montoya Muñoz por Darío Stefanatto (AB); ST 20´ Martín Cauteruccio por Fernando Elizari (Q) y ST 39´ Pablo Mattos por Gustavo Oberman.
AMONESTADOS: Sebastián Martínez (Q). Maximiliano Coronel, Emmanuel Perea, Francisco Martínez e Iván Borghello (A).
EXPULSADOS: PT 22´José Romero (DT de All Boys) y ST 41´ Maximiliano Coronel (AB) por doble amonestación.
Árbitro: Saúl Laverni.
Estadio: Centenario.
Foto de TÉLAM.
Informe realizado por: Martín Magurno.

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