Las bombas de estruendo que resonaban continuamente en uno de los laterales del estadio “Islas Malvinas” eran la señal de aviso de que el barrio de Floresta estaba de fiesta. El Albo debutaba en el Torneo Final frente a Godoy Cruz. Ante ese llamado de alerta, la hinchada blanca y negra no dudó en concurrir a su “casa futbolística por naturaleza”. Hombres y mujeres pelegrinaban a la cancha, como sí fuesen a asistir a una misa.

Además del marco emotivo y de jolgorio, también se disputó un partido de fútbol. El equipo de José “Pepe” Romero presentó un 4-4-2 en cancha, cuyos delanteros de ataque eran Iván Borghello y Ángel Vildozo. El mediocampo tenía como principal hombre de contención y recuperación de pelota a Oscar Ahumada, mientras que Elvio Fredrich y Emmanuel Perea ocuparon las bandas.
Los primeros minutos del encuentro favorecieron levemente al equipo visitante. Los volantes del Albo no pudieron solventar completamente las arremetidas de Iván Castellani y Alexis Castro, que traspasaban la zona media. Hernán Grana intentó cortar juego ante las corridas del ex jugador de Atlético de Rafaela y a veces se adelantaba en su posición habitual.
Además, “Pancho” Martínez tuvo que marcar y seguir atentamente los movimientos de Castillón por el sector izquierdo. Justamente él tuvo que salvar un gol en la línea al inicio del enfrentamiento.
La delantera albinegro intentó asociarse con Darío Stefanatto, pero éste (a veces) no podía conectar los pases con precisión. Situación que generó dificultad en el momento de trasladar el balón y propició algunos pelotazos, convirtiéndose en un partido trabado y luchado.
El conjunto de “Pepe” daba varias indicaciones, distribuía los jugadores en el campo de juego e intentaba buscar la creación de juego. Ello propició varios remates al arco de Nelson Ibáñez y emparejar, por momentos, la posesión de balón.
El equipo dirigido por Martín Palermo tenía mayores intenciones ofensivas de gol, aunque no era del todo claro al ensayalas. Pero sí originó continuo trabajo de la defensa local, que tuvo que despejar centros con la cabeza…
Hasta que llegó el momento más duro y feo para la hinchada blanca y negra: a los 46 minutos del primer tiempo, Eduardo Ledesma tiró un centro desde la derecha y Castillón abrió el marcador. Uno a cero abajo, pitazo de entretiempo y procurar revertir el resultado en el epílogo del cotejo.
Durante el complemento, el panorama futbolístico cambió de menor a mayor. La impaciencia de la hinchada, el empuje de los jugadores por empatar el partido y el retroceso de posición del “Tomba”, fueron un cóctel perfecto a favor del Albo.
La frescura del ingreso de Santiago Montoya Muñoz le dio otro temple a la ofensiva. Se produjeron conexiones de juego con el ex jugador de River y Stefanatto, al igual que Grana. El equipo se hizo más vertical y acopló sus líneas, afín de presionar más sostenidamente. La pelota la tenía All Boys y Castillón no inquietaba tanto. Persistían los pases largos y altos pero ambos con menor frecuencia.
Todos esos factores sumados produjeron situaciones peligrosas reiteradas. A los 25 minutos Martínez disparó casi cerca del área y el tiro terminó lejos. A su vez, Borghello tomó el balón, apiló defensores mendocinos y el remate pasó por arriba del travesaño (jugada que sucedió a los 31 minutos).
Los fanáticos albinegros estaban nervios y ansiosos, por no encontrar la manera de convertir el gol. Algunos de ellos arengaban al pibe colombiano desde sus butacas. Los gritos de desesperación y tensión crecían minuto a minuto.
Hasta que todo ese estado anímico se transformó en un grito de felicidad justo a los 32 minutos: Ahumada recibió un pase casi a la puerta de área y éste disparó al palo derecho de Ibáñez, que no alcanzó a manotear la pelota. La hinchada de la platea saltó de euforia de sus asientos y celebró su alegría acompañado de la persona más cercana. Los jugadores de All Boys no fueron menos a la hora de festejar: se reunieron en círculo arrodillados y se abrazaron.
El 1 a 1 persistió tras los 15 minutos restantes. La exaltación de la igualdad en el resultado y la alegría de la gente, llevaron al equipo de Floresta a querer más y alcanzar la victoria. Cosa que finalmente no ocurrió porque Godoy Cruz tapó sectores defensivos y los jugadores de “Pepe” estaban agotados físicamente.
El encuentro terminó en igualdad. El público aplaudió la garra y fuerza del equipo, por sobretodo, durante el transcurso del segundo tiempo.
El Albo deberá corregir aquellos aspectos de creación de juego y complementación con los delanteros. El entrelace de líneas con la inclusión de mediocampistas laterales también podría ser una opción de ataque. Al mismo tiempo, tendrá que destacar los puntos positivos de sus futbolistas y profundizarlos al máximo: uno de ellos fue el rendimiento de Montoya y su adaptación al juego.
Todavía el Albo está tiempo de focalizar los errores y resaltar las virtudes, con el fin de ganar los partidos próximos. ¡La esperanza de la hinchada de Floresta estará vigente y nunca se perderá!
Síntesis del partido:
ALL BOYS: Nicolás Cambiasso; Hernán Grana, Jonathan Ferrari, Maximiliano Coronel y Francisco Martínez; Emmanuel Perea, Darío Stefanatto, Oscar Ahumada y Elvio Fredrich; Iván Borghello y Ángel Vildozo. DT: José Romero
GODOY CRUZ: Nelson Ibánez; José San Román, Leonardo Sigali, Nicolás Sánchez y Emanuel Insúa; Alexis Castro, Federico Lértora, Eduardo Ledesma y Gonzalo Castellani; Facundo Castillón y Mauro Obolo. DT: Martín Palermo.
Goles: PT 46´ Castillón (GC) y ST 32´ Ahumada (AB).
Cambios: ST 0´ Montoya Muñoz por Fredrich (AB); ST 14´ Careaga por Stefanatto (AB); ST 17´ Angileri por Castellani (GC); ST 24´ Ríos por Castro (GC); ST 33´ Sánchez por Ledesma (GC); ST 40´ Sánchez por Borghello (AB).
Amonestados: Maximiliano Coronel, Darío Stefanatto, Oscar Ahumada y Francisco Martínez (AB). Nicolás Sánchez e Insúa (GC).
Árbitro: Silvio Trucco.
Estadio: Estadio Islas Malvinas.
Informe realizado por: Martín Magurno